25 nov. 2008

Reflexiones ( Ana Cuadra )


La risa fue poblando mis labios muertos...
y mi cuerpo se vistió de pieles al amanecer,
un amanecer que cambió la oscuridad de espinas.
Sólo en tu aliento pude vivir los sueños
que se alejaban en tempestades infinitas.
Cuando las letras se enfrentaron a las letras...
la poesía llegó a su máxima expresión.
En la humildad de tu existencia
está la riqueza de tu corazón.
Si los sueños son nuestros quién podrá detenerlos?...
Unidos en la palabra,
hicimos de las horas la más bella poesía.
Unidos en las sombras,
la luz de los cirios nos miraron sonrientes.
Las horas corrieron...
pero el reloj de Venus detuvo sus pasos.
En tus perlas de calcio
bebí el néctar que sació mi sed.

No hay comentarios: